domingo, 30 de agosto de 2009

La higiene del corazón


El pan nuestro de cada día, la multiplicación de los panes. Yo soy el pan de vida, el pan bajado del cielo, desde hace cinco domingos el ambiente evangélico tiene el olor sano, limpio y honrado del pan. Huele a tahona, a boutique de pan.


Sólo cuando aparecen en escena los fariseos entra una bocanada asfixiante de tubo de escape, o como Jesús va a decir el final del párrafo que acabamos de leer y que la liturgia respetuosamente ha omitido de olor a cloaca.


Los fariseos saben no solo que los discípulos comen sin lavarse las manos, sino que cinco mil hombres comieron pan sin lavarse los manos y les preocupa más la ligera falta legal contra una minuciosa orden eclesiástica, que el hambre de cinco mil hombres.


En todos los tiempos ha habido fariseos que con manos limpias han condenado al hambre a una viuda con hijos.


--Fariseos o Pilatos que con manos limpias han firmado una sentencia injusta.
Fariseos que levantan sus manos limpias a Dios para darle gracias por cumplir todos los ayunos, abstinencias y preceptos dominicales, por no ser como el pobre que pide en la puerta de la iglesia.
--Caras largas de reproche que andan buscando el defecto del hermano a aun en la iglesia en qué se pasa o en qué no llega el sacerdote.


Dios es aire puro que nos deja respirar a pleno pulmón, es oxigeno, es olor a pino de montaña, olor a jara, no enrarezcamos el ambiente con un corazón mezquino capaz de hacer encogerse al mismo corazón de Dios.


En realidad esos fariseos de todos los tiempos buscando el cumplimiento de toda tradición humana, poniendo en ello la perfección, lo que buscan es defenderse de Dios, que está sobre toda ley, por que ser amor no puede encerrarse en una ley, que por ser amor exige mucho más que toda ley, porque lo que exige ahora y siempre es el corazón, y el corazón no tiene límites, el que ama nunca puede decir con esto ya he cumplido.


Dios no mira las cosas, mira el corazón, donde se cocina lo bueno y lo malo del hombre. Es notable que Jesús mientras menciona doce productos malos que salen del corazón, no menciona ni uno solo bueno, y es que lo malo es repetitivo, rutinario, no es creativo, sólo aumenta un número, pero estas manzanas de hoy son la misma manzana de los primeros tiempos.


Para el que ama no hay límites en el campo de la bondad, siempre hay cosas nuevas que hacer, siempre nuevos detalles, porque el amor y la bondad vienen de Dios y Dios es infinito en su variedad.


Hoy se habla mucho de higiene, pero hemos descuidado la higiene del corazón.
No son las manos las que hay que limpiar, es nuestro corazón el que tenemos que limpiar y Dios dirá de nosotros lo que Jesús dejó dicho “Benditos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”.


P. José María Maruri, SJ

viernes, 28 de agosto de 2009

Los padrinos y madrinas


Me dicen que todos los años pasa lo mismo, pero igual no entiendo.

Cómo puede ser que se genere tantos problemas ante las Confirmaciones en lo referente a los padrinos y madrinas?

Hace cuatro (4) meses a los padres los reunimos para comunicarles los requisitos que debían cumplimentar los padrinos y madrinas, este año se lo dimos por escrito.


Cuando los reunimos le dimos un folleto donde explicaba bien todo esto, allí decía como conclusión: "Tal vez alguno, a pesar de leer esto, nos mienta y nos diga que reune todas las condiciones, pero les digo que al que mienten no es al cura o catequista, es a Dios, y con Dios no se juega."
Lamentablemente unos cuantos jugaron con Dios, que tisteza. Pero no solamente hicieron eso sino que perjudicaron a sus ahijados, porque los hicieron mentir, y mentir es pecado, y no podemos recibir la Gracia del Sacramento en pecado.
Lamento mucho la situación violenta que vivieron algunos niños, no soy culpable. Si buscamos culpables, los mismos son los padres que no saben discernir entre la verdad y la mentira, entre el deseo y lo que debe ser.
Yo no los sonsidero culpables, son fruto de esta sociedad que se cree que todo se puede hacer, que a todos se puede engañar, que nada ni nadie me puede mandar.

De mi parte no he dado a nadie "permiso" para no cumplir esos requisitos, si alguno dice que fue así MIENTE.

Nuestra catequésis está fallando, hemos catequizado a muchos que le da lo mismo mentir a Dios, que mentir en el truco. Estamos catequizando a muchos padres que rechazan la Iglesia y no quieren abrir el corazón a la Verdad.

No bajaremos los brazos, seguiremos haciendo lo que Dios nos pidió y celebrando los sacramentos como la Iglesia nos reclama.
No nos vamos a acomodar a la mayoría, no buscamos aplausos, buscamos servir al Señor.

Dios nos bendiga.

P. Sergio

miércoles, 26 de agosto de 2009

Buenas Nuevas


Les comentamos a todos que ya está a nuestro servicio el nuevo vehículo que hemos adquirido para la Parroquia.
Se trata de una Kangoo, naftera, y es de color azul oscuro.
Ustedes bien saben que la hemos adquirido con parte del dinero que hemos obtenido de la venta de dos terrenos.
El resto del dinero se utilizará para arreglar la casa y salones parroquiales.

Espero que compartan nuestra alegría.

domingo, 23 de agosto de 2009

“Estamos como estamos porque ha faltado una dirigencia política con capacidad de encuentro”


Esta mañana (por el viernes), Monseñor José María Arancedo, habló con LT9 sobre el escándalo de la pobreza en Argentina, luego de que la Iglesia volviera a ratificar un índice del 40%, mientras que el del INDEC no supera el 16%.

“La sociedad tiene que asumir responsablemente una responsabilidad ante este hecho. Empecemos a preocuparnos en que fotografía es la mejor. La realidad está reclamando esto, y sobre todo en la niñez que es un derecho”, sentenció el religioso, quien sostuvo que no puede hablarse seriamente de política si no se toma a la pobreza como un problema a resolver.

“En Argentina nos falta encontrar un camino superador. La política tiene atrapada a las personas. En la defensa de un proyecto personal político, se descuidan aquellas cosas que pertenecen a la política grande, como es el crecimiento, la inversión, la energía y en este caso el tema de la pobreza, que son políticas de largo aliento”, explica Arancedo.

En cuanto a la relación entre Iglesia y gobierno y a los cruces que ha habido luego de revelar los índices de pobreza, Arancedo destacó: “la Iglesia siempre está dispuesta en esto y tiene una mirada ética y moral del problema. Hablar de egoísmo, austeridad son cosas que hacen al buen ejercicio de la política. Cuando empieza el egoísmo la política comienza a salirse de madre, entonces la Iglesia a veces ese juicio lo hace y dice que el que hace la política es un hombre. Tiene que ser un hombre virtuoso, que tenga responsabilidad frente a los problemas, capacidad de escucha. Si faltan esas cosas corremos el peligro de que el que tenga circunstancialmente el poder, nos lleve a cualquier lado”.

Para el religioso el gran déficit que existe en nuestro país es la instancia política porque, si bien desde las iglesias, Caritas e instituciones sociales se ayuda a los mas necesitados y se les brinda la posibilidad de tener un plato de comida, estas acciones son solo testimoniales ante lo que debe hacer el Estado para solucionar de fondo el problema de la pobreza.

“Hace falta una política que vaya creando no solo la riqueza, sino también la distribución, la equidad y eso pertenece a la justicia. La calidad no suprime a la justicia, sino que la supone y la perfecciona en cuanto gesto. Es un tema político. Estamos como estamos no por un tsunami porque ha faltado en la dirigencia política una capacidad de encuentro para abrir cauces. Uno esta cansado de que no comparen con países vecinos y siempre perdemos”, sentenció duramente Arancedo.

"Es un escándalo para la Argentina la pobreza y la falta de comida", finalizó Monseñor Arancedo.


Fuente: Mano a Mano -LT9 / DATASANTAFE

la pobreza




Hemos asistido últimamente a una discusión sobre la pobreza. A ello se sumó una carta que el Santo Padre nos envió con motivo de la colecta anual de Más por Menos, en la que nos decía que había que reducir “el escándalo de la pobreza”. Este hecho, que ocupó la atención durante unos días, creo que fue bueno si sirvió para plantear la exigencia moral y política de una situación que debemos asumir. No se trata sólo de números de una estadística sino de personas, no hay pobreza hay pobres.
También debemos lamentar la falta de índices objetivos que nos impiden un diálogo serio sobre esta realidad. Esto es, lamentablemente, un signo de pobreza institucional en nuestro país. Lo que no podemos negar, porque sería un acto necio e irresponsable, es que el drama de la pobreza que venía decreciendo, es cierto, pero que ha crecido últimamente. Este hecho que surge de las estadísticas, me lo dice también la gente de Caritas que tiene un contacto personal y permanente con esta realidad.
La pobreza no puede quedar librada a actos de caridad o generosidad individual o de instituciones de bien, sino que se trata de un tema que hace a la justicia social y, por lo ello, pertenece a la sociedad políticamente organizada. La caridad no puede ocupar el lugar de la justicia, sino que la presupone y perfecciona. La pobreza, por otra parte, engendra más pobreza y esto lleva a la marginalidad. Es decir, la falta de medios en la que viven muchas personas a causa de la pobreza las aísla y les impide participar de los bienes de la educación, la salud y el trabajo, disminuyendo sus condiciones psicosociales. Puede parecer exagerado afirmar, pero lo asumo como un juicio que hace el Observatorio de la Deuda Social Argentina, que la mayoría de los argentinos no logró superar las condiciones de vida de sus padres.
Este debilitamiento en las condiciones psicosociales significa que la pobreza crea dificultades en el hombre para comprender, razonar y queda sometido, por lo mismo, a las condiciones adversas de su entorno. El pobre vive un presente sin capacidad para proyectar ni planificar su propia vida, ni poder enfrentar los problemas de un modo resolutivo, como el proyectar y planificar su propia vida. Existe también una conexión perversa entre la pobreza y la falta de libertad, que hace del pobre alguien sin mayores posibilidades y muchas veces utilizado. Como vemos la pobreza deja de ser un hecho económico para ser principalmente un tema moral y político. Por ello escuchar hablar del escándalo de la pobreza es un juicio que nos duele pero nos hace bien, si sabemos reaccionar con un compromiso moral y de altura política.
Frente a esta realidad que compromete la dignidad del hombre, creo que la mejor respuesta es hablar de la necesidad y el valor de un trabajo digno. La mayor pobreza para el hombre es no tener trabajo y no poder sentirse protagonista de su propia vida y parte activa de la sociedad en que vive. La pobreza que lleva a la marginalidad hace del pobre un ser sin esperanza. Hace de él alguien que está en la sociedad pero que no siente parte de ella y va creciendo con sus propios códigos. Terminamos siendo ajenos, extraños, en nuestra propia casa. Por otra parte, la misma sociedad que los excluye luego, con cierto cinismo, lo juzga en sus fragilidades, incapacidades y consecuencias. Este hecho reclama algo más que actitudes testimoniales individuales, que siempre son necesarias porque elevan la vida moral de la sociedad, me refiero a la necesidad de planes de largo alcance que supone políticas que superan el alcance de un gobierno, porque pertenecen a la nación como Estado. Esta es otra de las pobrezas de nuestra querida Patria.
Reciban de su Obispo junto a mi afecto y oraciones, la bendición de Dios que es Padre de todos.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz

viernes, 21 de agosto de 2009

Oración de Catequista


Señor,

nos gustaría sentirte

siempre cercano como un amigo,

para que nuestra tarea de sembradores

nos resulte más fácil.


Nos gustaría quererte

y comprenderte como tus amigos de Betania.

Enséñanos a descubrirte en nuestros hermanos,

porque cada vez que los escuchamos y ayudamos,

realmente te escuchamos y ayudamos a Ti.


Disipa, Señor, nuestros temores,

afianza nuestra decisión de ser catequistas,

fortalece nuestra voluntad,

que oscila entre el sí y el no.


Llena nuestra ignorancia con tu claridad,

nuestro cansancio con tu fortaleza,

nuestro egoísmo con tu amor,

nuestra desilusión con tu esperanza.


Señor, agradezco tu elección

y la confianza que pones en mí.

Con humildad,

pero con alegría y esperanza,

hoy quiero repetirte una vez más:

¡Señor, cuenta conmigo!


Amén.

DIA DEL CATEQUISTA


Los sacerdotes de esta comunidad queremos saludar a todos los catequista que están celebrando su día.


Cada uno de nosotros tiene en sus manos la responsabilidad de ayudar en el camino de la fe a todos los niños y adultos que tenemos serca.


Ser catequista no es sólo responsabilidad de algunos que dedican su tiempo en la Parroquia o en las capilas "a dar catequesis".


Todos somos catequistas, y los mejores son los padres...


Desde la comunidad auxiliamos a los padres en esta tarea a la que ellos se han comprometido, juntos con los padrinos, en el Bautismo: EDUCAR A SUS HIJOS EN LA FE.


Hoy a las 19:00 Hs. nos reuniremos en el Banquete de la Eucaristía, allí rezaremos por todos los que hoy llevan adelante la catequesis y también rezaremos por los que fueron nuestros catequistas.